En caso de que se haya producido algún daño o desperfecto, es fundamental que el cliente, en presencia de nuestro conductor, inspeccione cuidadosamente la mercancía cuando llega a su domicilio. La mayoría de las ocasiones los incidentes son menores y se suelen resolver mandando un profesional a su domicilio para arreglarlo, aunque es usted a quién corresponde aceptar o no la mercancía. Si los daños son considerables siempre puede rechazar la entrega y contactar inmediatamente con nosotros y se le mandará un nuevo producto sin ningún coste adicional.